Si tu bebé no quiere comer, actúa irritable, no esta activo o duerme más de lo normal, ¡CUIDADO!, tu bebé puede tener anemia, pero tranquila(o), en este blog te contaremos que es la anemia, como combatirla o prevenirla.
Es importante que todos los padres sepan cómo prevenir la anemia en infantes para que así puedan brindarles un desarrollo cognitivo y motriz óptimo. Además, si esta condición se presenta en los primeros años de vida de su bebé, podría causar efectos negativos irreversibles. Pero primero vamos con algunos conceptos para entender un poco sobre está afección.
¿QUÉ ES LA ANEMIA?
La anemia se define como la deficiencia de glóbulos rojos, exactamente deficiencia de Hemoglobina (Hb) en la sangre. Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína rica en hierro que le da a la sangre su color rojo, está proteína, permite que los glóbulos rojos transporten el oxígeno de los pulmones a todas las partes del cuerpo y que lleven el dióxido de carbono de otras partes del cuerpo para que se exhale. El hierro da a la hemoglobina la fuerza para «llevar» o de ligarse al oxígeno de la sangre a fin de que llegue adonde sea necesario.
Al haber deficiencia de Hb, cuando alguien no tiene suficientes glóbulos rojos o los que tiene no funcionan adecuadamente, el cuerpo se siente con menos oxígeno del que necesita para funcionar. A esta condición se le llama anemia.

Ojo: El número de glóbulos rojos no tiene valor para definir la anemia ya que puede haber un número normal de glóbulos rojos pero que estén vacíos de Hb. En ese caso existe anemia con un número de glóbulos rojos normal.
¿Por qué falta hemoglobina?
Los glóbulos rojos o hematíes se originan en la médula ósea que está en el interior de nuestros huesos planos. Para producirse necesitan principalmente Hierro, vitamina B12 y ácido fólico. Si nuestro cuerpo carece de alguno de estos ingredientes, no generaremos suficiente hemoglobina para el transporte correcto de oxigeno que se necesita.
TIPOS DE ANEMIA
Los médicos clasifican la anemia según los valores analíticos (tamaño de los hematíes o la concentración de hemoglobina), con nombres muy técnicos. Para hacerlo más sencillo, en este blog, describiremos los tipos de anemia en los infantes en 2 grupos.
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Anemias nutricionales
El tipo más común de anemia nutricional es el que se produce por una deficiencia de hierro. Ocurre debido a una falta de hierro en la dieta. Los lactantes alimentados sólo con leche materna, preparados para lactantes a base de leche de vaca no fortificados con hierro o leche de vaca entera, pueden correr el riesgo de padecer deficiencia de hierro después de los 6 meses de edad. Su bebé debe recibir preparados para lactantes enriquecidos con hierro si aún no ingiere alimentos sólidos.
Las madres sanas que dan a luz a sus bebés a los 9 meses completos tienen suficientes reservas de hierro para sus bebés hasta los 6 meses, momento en el que se recomienda la incorporación de otros alimentos sólidos con alto contenido de hierro, en caso la madre no brinde la suficiente cantidad de hierro es necesario complementar la dieta del bebé con suplementos de hierro. A partir de los 6 meses y hasta alcanzar los 2 años, se recomienda la lactancia con la incorporación de alimentos sólidos ricos en hierro.
Existe también la anemia nutricional por deficiencia de vitaminas que se produce por la falta de ácido fólico, vitamina B12 o vitamina E en la dieta. El cuerpo necesita todos estos nutrientes para producir hemoglobina.
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Anemias causadas por enfermedades
La anemia falciforme es una enfermedad hereditaria que hace que los glóbulos rojos tengan una forma anormal. Estas células no pueden circular por el cuerpo de la misma manera que los glóbulos rojos normales. Esto puede llevar a que el cuerpo reciba menor cantidad de oxígeno.
Las anemias debidas a enfermedades crónicas pueden producirse por insuficiencia renal, cáncer y la enfermedad de Crohn. También puede producirse anemia a causa de una enfermedad de la médula ósea o de enfermedades autoinmunes, como el lupus.
La anemia aplásica es una enfermedad grave y poco común que hace que el cuerpo deje de producir una cantidad suficiente de glóbulos rojos nuevos. Es posible que un niño nazca con esta anemia o que la desarrolle después de una infección viral o la exposición a un medicamento. En ocasiones, es un signo inicial de leucemia.
SINTOMAS DE LA ANEMIA
Tu bebé puede:
- Actuar irritable.
- Presentar dificultad para respirar.
- Ansiar alimentos inusuales como tierra, hielo y otros.
- Mejillas y labios pálidos.
- El interior de los párpados y lecho ungueal (uña) tiene un color rosado más pálido de lo normal.
- Se cansa con facilidad, toma siestas con más frecuencia.
- Come menos alimentos o no quiere comer.
- Tener dolores de cabeza o mareos.

Así que si ves que tu bebé, esta irritable, no quiere comer o te rechaza la comida acude a su nutriólogo o su pediatra y que le realicen un hemograma para descartar un principio de anemia.
¿Qué consecuencias tiene la anemia en tu infante?
Puede tener consecuencias agudas y crónicas en el infante, que van desde un deterioro leve y pasajero hasta un deterioro severo y permanente de su desarrollo físico (crecimiento) y mental (cognitivo), que se traducen en dificultades de aprendizaje durante la infancia.
Los niños con anemia probablemente tendrán menos capacidades de sociabilización, menos desarrollo psicomotor, además, estos podrían tener deficiencia de atención y concentración y bajo rendimiento escolar.
¿POR QUÉ LOS BEBES MENORES DE SEIS MESES CORREN MAYOR RIESGO DE SUFRIR ANEMIA?
La concentración de hierro de la leche materna es relativamente baja, a pesar de su elevada biodisponibilidad (se absorbe al 50%), por lo que el lactante utiliza sus reservas hepáticas durante los primeros 6 meses para suplir sus necesidades; sin embargo, estas reservas se acaban alrededor de los 6 meses y él bebe comienza a presentar deficiencia de hierro por ello es importante realizar un examen de hemoglobina a esta edad.
Formas para prevenir la anemia:
- No le dé leche de vaca a su bebé hasta que tenga más de un año de edad. Darle leche de vaca antes de que su niño esté listo puede causar pérdida de sangre en sus deposiciones y también puede disminuir la cantidad de hierro que se absorbe en los intestinos.
- Si usted amamanta: Su bebé tendrá el suministro adecuado de hierro hasta por lo menos los 4 meses de edad. A los 4 meses de edad, un bebé amamantado debe consumir suplementos de hierro hasta que estén comiendo alimentos complementarios ricos en hierro (por ejemplo, carnes rojas o cereales enriquecidos con hierro). Hable con su pediatra sobre los mejores alimentos para este propósito y sobre cuánto hierro adicional es necesario.
- Si lo alimenta con fórmula: Dele fórmula que contenga hierro adicional. La fórmula con bajo contenido de hierro puede causar una anemia por deficiencia de hierro.
- Evite darle más de dos tazas de leche de vaca al día a sus niños mayores de 12 meses. La leche tiene bajo contenido de hierro y puede hacer sentir llenos a los niños, lo que disminuye la cantidad de otros alimentos ricos en hierro que pueden consumir.
- Dale a tu bebé jugos cítricos o a comer alimentos con contenidos alto de vitamina C junto a alimentos ricos en hierro para aumentar la absorción del hierro en el cuerpo. Aunque algunas verduras contienen bastante hierro, el hierro de muchas verduras viene de una forma que es difícil de absorber por el cuerpo, pero ¡la vitamina C puede ayudar!
¿QUÉ ALIMENTOS SON RICOS EN HIERRO?
Existe una gran variedad de alimentos, tanto de origen animal como vegetal ricos en hierro; sin embargo, la absorción del hierro proveniente de origen animal se absorbe mejor. Entre sus principales fuentes de origen animal se destacan la sangrecita de pollo, hígado, carne, bazo, parte negra de pescados como el bonito y entre las fuentes de origen vegetal se destacan la kañihua, menestras, vegetales de color verde oscuro (acelga, espinaca, entre otros). Cabe destacar que la manera de combinar los alimentos también juega un papel muy importante en la absorción del hierro, a continuación les brindo algunas recomendaciones para optimizar la absorción del hierro:

- No combinar alimentos ricos en calcio, como la leche, con alimentos ricos en hierro.
- Para aumentar la absorción del hierro se debe consumir junto a alimentos ricos en vitamina C (camu camu, naranja, cítricos).

- Evitar consumir los siguientes alimentos junto con fuentes ricas en hierro: Avena, integrales, cocoa, nuez, soya.
Recuerda que el amor de mamá es un amor de hierro!
