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TIPS PARA QUE TU BEBÉ NO TE ROBE TU CAMA

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Es lucha de todos los días hacer dormir al bebé, nos paseamos con el bebé en brazos o en el coche para hacerlo dormir y cuando lo vas a poner en su cuna, se despiertan inmediatamente y empiezan a patalear o a veces logras ponerlo dormido en su cuna, y cuando estas saliendo del cuarto, se despiertan llorando porque ya no te sienten y de nuevo tenemos que hacerlo dormir. La solución de algunos padres es dormir con él en la misma cama, pero para muchos padres dormir en la misma cama con el bebé es una pesadilla por el temor de aplastarlos o asfixiarlos.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama.

Esto es tarea de todos los días y la pregunta de todos los padres es ¿Cómo consigo que duerma en su cuna? ¿Existe algún método para conseguirlo? Aunque cada bebé es un mundo, sí existen tips que ayudan al bebé a dormir solo, en este blog te recomendaremos tips según la edad de tu bebé.

  • Recién nacido (de 0 a 4 meses):

Ten en cuenta que los bebés recién nacidos, hasta los 4 meses, no tienen un patrón de sueño establecido puesto que sus diminutos estómagos no retienen suficiente leche materna o de fórmula como para mantenerse satisfechos durante mucho tiempo, se despiertan con frecuencia para comer, sin importarles la hora del día o de la noche. Es muy importante, durante estos primeros meses, que el bebé esté junto a los padres mientras está despierto y tomando leche ya que le brindará seguridad y confianza.

Por ello una de las recomendaciones para esta etapa es usar las cunas colecho que cuentan con uno de sus lados deslizables hacia abajo para acoplar la cuna a la cama de los padres. Así, padres y bebés duermen juntos, pero cada uno en su espacio, sin temor a aplastar al bebé, prevaleciendo la seguridad del bebé en todo momento. Existen muchos beneficios al usar una cuna colecho, una de ellas es que facilitan la lactancia materna nocturna, ya que evitan que la madre tenga que levantarse de la cama y sacar al bebé de la cuna o ir a otra habitación cuando el bebé despierte por leche, lo que favorece el descanso del bebé y de la madre. Otro beneficio es que los bebés se sienten protegidos y seguros teniendo a sus padres cerca, lo que favorece que estén más tranquilos y puedan conciliar mejor el sueño.

Te dejamos algunas opciones de cunas colecho recomendadas por Mi Wawita:

Modelo Cozy, que es una cuna corral colecho, que acompañará a tu bebé hasta los 5 años en modo corral, y Modelo Side By Side, que es una cuna moises y colecho, posee ventajas adicionales como la posición antirreflujo que facilita un mejor sueño del bebé.

  • A partir de los 4 meses:

Una buena noticia, a partir de lo 4 meses sus ciclos de sueño son más largos y ya distingue el día y la noche, pudiendo ser capaz de dormir por toda la noche, aunque a algunos bebés les cuesta más y se despierten por la noche.

Es muy recomendable establecer rutinas antes de acostarle. Los niños necesitan rutinas para sentirse seguros y a salvo, de esta manera no sentirá miedo al quedarse solo. Más adelante te daremos unos tips sobre esto.

  • A partir de los 6 meses:

Ya puede dormir el bebé en su propio cuarto, en su cuna convencional o en su colecho en modo cuna, pero como los bebés están tan acostumbrados a dormirse en brazos de sus padres, cogidos del pecho, tumbados en la cama con su mamá o su papá, cuando se considera que ha llegado el momento de pasarles a su cuna para que duerman solos o a su propio cuarto la misión se vuelve imposible.

Debemos ir gradualmente, es decir, no podemos pretender que desde el primer día nuestro bebé sea capaz de dormirse solo y encima, en la cuna, cuando hasta ahora dormía en tu cama junto a ti.

Primero acostúmbrale a la cuna. Túmbale y quédate a su lado. Haz que se sienta cómodo en su cuna, que juegue, se distraiga hasta que esté cansadito y tenga sueño. Si llora verifica que esté limpio, seco, a una temperatura adecuada y que no tenga hambre. Si aun así llora, trata de calmarlo sin levantarlo de la cuna, cántale, acaríciale, dale el biberón… Lo que haga falta para que note tu presencia y sepa que estás a su lado consolándole. Ten en cuenta que el llanto de un bebé ante la ausencia de su madre es un instinto innato de supervivencia. Aunque estés en el salón, él no sabe que estás cerca y que no le va a ocurrir nada. Por lo tanto, si no le pasa nada (está limpio, seco, no tiene frío ni hambre), un pequeño gesto que le confirme que estás ahí podría ser suficiente para calmarlo.

Ten paciencia, le costará un par de días, pero terminará acostumbrándose a estar tumbado en la cuna y tardará menos en dormirse cada día que pase, siempre que sepa que estás junto a él.

Espera unas semanas para que se habitúe, luego a dar el siguiente paso: dejarle solo desde un primer momento para que se duerma sin ti a su lado. Este paso puede que lleve más tiempo.

Para lograrlo, debes sustituir tu presencia por algo que le calme y le tranquilice: su peluche favorito, una mantita… Colócalo a su lado en la cuna para que lo pueda abrazar, oler o notar… Déjale en la cuna y cuando veas que está tranquilo, vete de la habitación. Probablemente se ponga a llorar enseguida. Vuelve, cálmale y quédate otro poquito. Cuando veas que se está quedando dormido, vuelve a probar a irte. Así, día tras día, acabará por acostumbrarse a que te vayas cuando esté tumbado y a dormirse sin tu presencia.

Este puede ser un proceso largo, pero con paciencia y amor sé que lo conseguirás!

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