¡Mi bebé me hizo dar cuenta de algo muy hermoso e importante!
Recuerdo que días antes de Navidad al igual que todos ustedes, pertenecientes al club de los padres, estábamos escogiendo un regalo de Navidad para el engreído de la casa. Probablemente no haya sido una ni dos horas las invertidas, sino muchas horas y hasta días.
Llegó el día esperado y el momento de abrir los regalos… ¡No lo podía creer! No pasó con un regalo ni con dos, sino con todos los regalitos.
A nuestro bebé no le importó si el regalo era grande o pequeño, si era de marca reconocida o no, si había costado uno más que el otro o si era algo que está de moda. Lo único que quería era el papel de regalo.
Maravillado por el papel de regalo, disfrutó agitarlo y agitarlo, observarlo, olerlo, lamerlo y el regalo se quedó a un lado esperando su turno.
Para mí fue una de las lecciones de vida más importantes, impartida por un gran profesor, mi hijo.
Me enseñó que el ser humano no nace discriminando. Ellos ven, en este mundo, todo con admiración, curiosidad e inocencia. No existe en su mente ni en su corazón algún prejuicio sobre algo. Observan, prueban, tocan, escuchan, huelen, sienten todo de la misma manera.
Diría yo que los mejores profesores del mundo son los bebés, los que con ternura e inocencia forman a los adultos.
Por un momento relájate, regálate en estas fiestas un tiempo, cierra los ojos y respira. Imagina que eres un bebé que recién ha nacido. Escucha tu cuerpo, sonidos de tu alrededor, esos sonidos a los que no le prestas tanta atención. Quédate así unos segundos.
Ahora, después de que estés más relajado, abre los ojos y observa lo que esté a tu alrededor como si fuera la primera vez que descubres este mundo. Enfócate en 2 o 3 cosas, mira sus colores, imagina sus texturas, aún no vale tocarlos. Quédate así unos segundos.
Ahora tócalos por primera vez, siente lo frío o caliente que está, siente sus formas, sus texturas, suave o duro, liso o áspero, descubre. Quédate así unos segundos.
Ahora huele y prueba, descubre aromas y sabores o solo respira.
Siente el aire acariciando tu piel…
Descubrirás que el mundo y el ahora es hermoso.